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Vice

  • pedrocasusol
  • 27 jun 2024
  • 7 min de lectura

Escribe: Isabel Allcarima


¿Se puede pensar en lo mágico? ¿en lo sobrenatural? o tal vez ¿en lo raro? Creo que a las personas jamás se les pasaría por la cabeza pensar en algo fuera de lo normal, creo que solo piensan en el trabajo, en el dinero, amor y salud. Las personas no tienen tiempo para pensar en otra cosa, son aburridos o solo ya están dentro de ese pozo que llaman cotidianidad… qué más da, no me importa cuales sean sus pensamientos o intereses, aunque me parece divertido ver el asombro de cuando ven algo aterrador y piensan sobre sus vidas y sobre qué pasará con ellas.

 

A veces me siento aburrida, siento que también estaré dentro de ese pozo, no me gustaría quedarme ahí, quizás esa sea la razón por la que se me dio esta rareza o solo fue una coincidencia, quizá alguien más debió recibir esto y por error lo obtuve yo. No me quejo, es algo que literalmente cualquiera querría y no me gusta presumir, pero sé que yo lo manejo mejor que cualquiera en mi posición lo haría.

 

Por eso me gustaría contarles algo y como toda buena historia se cuenta por el inicio y aunque esta sea sus últimos momentos con vida, me gustaría darles un chance de esperanza.

 

Era un jueves por la tarde, las 4:35 p.m. para ser exactos. Llegaba de la escuela, cansada como siempre, así que decidí acostarme a descansar en mi cama, pero no podía dormir, por lo que solo me puse a mirar el techo imaginando muchas cosas que no podrían ser posibles, quería salir de lo que creí que pronto se convertiría en mi cotidianidad. Sabía que no iba a ser posible, pero soñar no cuesta nada ¿verdad? después de todo aún tengo permitido soñar, no soy del todo adulta para dejar de hacerlo, aunque a decir verdad soñar en lo imposible da sed, por eso después de estar casi 10 minutos mirando el techo iba a agarrar la botella de agua que tenía sobre mi velador, pero no lo alcanzaba, estaba tan cerca y lejos a la vez que tenía que salir de la posición cómoda en la que estaba para agarrarla, tenía tanta flojera de hacerlo que solo movía mi mano para alcanzarla, sé que moviendo mi mano izquierda no haría que la botella de agua se acerque a mí, pero era algo que siempre hacía cuando no alcanzaba alguna cosa. Me di por vencida con eso, por lo que decidí salir de mi cómoda posición para coger la botella, cuando estiré mi brazo para agarrarlo, la botella se había movido hacía mí y me asusté, por lo que por un momento pensé que mi mente me estaba jugando una mala pasada. Sé que algunas personas se hubieran espantado al ver esto, pero en mi estupidez y curiosidad humana decidí volver a hacerlo, quería saber si era real o si solo lo imaginé, volví a hacer la misma acción de antes para ver si la botella se movía y así fue, la botella se movió; no, mejor dicho, la moví yo.

 

-Increíble. -dije.

 

En verdad lo había hecho, yo moví la botella sin siquiera tocarla, mi asombro se fue cuando mi hermana entró a mi habitación pidiendo prestado algo, pero la ignoré y como la buena hermana que soy, le hablé sobre lo que había ocurrido, ella al inicio no me creyó y pensó que solo estaba jugando.

 

-Observa bien, te juro que ni yo me lo creo. -le dije, ella solo me seguía la corriente.

 

Volví a hacer el movimiento de manos y la botella se movió, ella se quedó asombrada, creo que eso es poco, la palabra correcta es perpleja. Ella no me creyó y pensó que era solo un truco, así que para que me creyera le dije que ella escogiera algo para mover y ella escogió su celular.

 

-Ahora verás que no es un truco. -Empecé a mover mis manos para que su celular se moviera y así fue.

 

Ella nuevamente quedó perpleja y como soy una buena hija, se lo enseñe a mi papá, él quedó atónito y por mi parte sentí que mi vida sería divertida ahora, tengo una extraña clase de poder para mover las cosas, mi vida ya no se hundiría en la cotidianidad, ahora mi vida tendría sentido alguno. Estaba muy feliz por esto, me imaginé muchos tipos de futuros con mi nueva habilidad, pero todo se rompió cuando mi papá me obligó a dejar de hacerlo, se podía ver el miedo en sus ojos, pero ¿miedo a que? ¿le doy miedo? ¿mi habilidad le da miedo? y para aclarar algo antes de que piensen que son cosas del demonio, no, no hice pacto con ningún ente, ni mi familia hace rituales, ni mi mamá vendió mi alma al diablo, es más ella me abandonó, tampoco siguen a la iglesia, solo creen en Dios y ya, no se trata de ninguna historia de posesión. Por eso se me hizo extraño, con esta habilidad podría ayudarle en muchas cosas y hay muchos beneficios con esto, como por ejemplo llevar las compras hacia la casa, él no se cansaría en llevar nada ¿por qué debería dejar de hacerlo? no quiero.

 

-Pero… ¿por qué? -pregunté-. No creo que sea algo malo, no hay nada raro en esto, quiero decir, imagina las posibilidades que tendríamos con esto.

 

Él solo me reprochó por haberle contradicho y añadió algo más:

 

-Qué cosas harías tú con ese poder. -dijo un poco asustado.

 

No confiaba en mí, tal vez creyó que usaría este don como algo malo, así que me lo prohibió y le dijo a mi hermana que, si me veía haciéndolo otra vez, le avisara. Pero ¿a quién le importa la opinión de alguien que siempre te ha subestimado? Exacto, a mi no.

 

Todas las noches, sin falta alguna practicaba, quería demostrarle lo capaz y responsable que sería usando este don. Al mes logré levantar objetos pesados, muy pesados y no podía creerlo, en verdad había avanzado mucho en tan poco tiempo, estaba muy feliz, pero a la vez me sentía acosada por mi propia familia, era tan desesperante.

 

Pasaron alrededor de seis meses y ya podía controlar mi don casi al 100%, descubrí que yo misma me podía hacer flotar, por lo que aprendí a volar y aunque no lo crean ese fue mi sueño de pequeña, volar por los cielos como un ave. Experimentar con mi cuerpo fue el inicio de algo sorprendente y deliciosamente terrorífico, mi cuerpo puede regenerarse. Así que no importa cuánto me lastimen o hieran, no moriré por algo que me atraviese.

 

Salí de la universidad y al llegar a casa noté como mi papá estaba molesto, pero ¿por qué? presiento algo malo.

 

-¿Pasó algo? -pregunté con un poco de miedo.

 

Él no respondió y solo me enseñó algo en su celular, se trataba de un video, un video… ¡mío!, era yo y el lugar era en mi habitación, ¿hay cámaras… en mi habitación? Pude sentir una puñalada por la espalda, mi propia familia violó mi privacidad, todo este tiempo sabían lo que hacía y aun así decidieron callarlo y enfrentarme en el momento oportuno.

 

-¿Qué es esto? ¿por qué hay cámaras en mi habitación? ¡¿por qué me estás espiando?! -me encontraba sobresaltada por lo sucedido-. ¿por qué? ¿Es por mi don? ¿te doy miedo?

 

Mi papá empezó a gritarme de lo peligroso que era lo que estaba haciendo, que no pensaba en ellos, ya que podría haberles causado daño, lo que me interesa saber es, ¿por qué le tiene miedo a lo desconocido? como dije en un inicio ¿no es algo bueno esto? ¿o tal vez yo no me estoy dando cuenta de lo peligroso que es? lo dudo, él es el que está mal, solo quería obtener un beneficio de esto, pero él solo ve lo malo. Después del griterío que me lanzó me fui a mi habitación sin antes decirle algo.

 

-Vete a la mierda viejo miedoso.

 

Estaba harta de todo el reproché que me lanzó y las indirectas que me lanzaba a diario sobre lo peligroso que era mi don. Mi hermana quien estaba escuchando todo desde su habitación salió inmediatamente cuando lo insulté, así que ella empezó a llamarme la atención sobre lo inmadura que era y lo malo que era el don que tenía. Estaba cansada por todo lo que había pasado, mi papá y hermana me tachaban de mala, pero ellos eran los malos, en el momento en que les hablé sobre mi don, empezaron a tratarme distinto, ellos no me tenían miedo, me tenían envidia por ser mejor que ellos, por tener algo que me saqué de la cotidianidad. Mi paciencia ya se había sobrepasado y los gritos de mi hermana no ayudaban, por lo que le solté una bofetada que la mandó a volar al otro lado del pasillo, mi adrenalina se fue al límite y fui ella hacía para acabar lo que empecé, ya no me iba a molestar más.

 

Las bofetadas se convirtieron en puñetazos y los insultos que me lanzaba se convirtieron en plegarías. Quería que pare, pero no lo hice, ¿por qué debería parar? ¿acaso ella lo hizo cuando le pedí que dejara de acosarme? fue ojo por ojo, solo hice lo justo. Por otra parte, mi papá se quedó congelado por lo que estaba pasando y al acabar con mi hermana fui hacia él, no me importaba si había testigos, total, nadie podría tener la fuerza necesaria para pararme. Lo tomé por el cuello y le hice que me pidiera perdón, todo lo que estaba pasando era por culpa suya, desde un inicio yo no iba a hacerles daño, pero él empezó. Lo golpeé hasta que quedó muy malherido y antes de irme le dije

 

-Nos vemos en el infierno, papá.

 

Salí de casa y lo destruí, todas las personas que se encontraban alrededor salieron despavoridas, muchos de ellos rogaban por sus vidas, que no les hiciera daño, ¿por qué les haría daño? ¿por qué me tienen miedo? son igual a mi papá, los odio. Empecé a destruir mi vecindario y en unos pocos minutos llegó la policía, sus intentos de destruirme hacían que me enojara más de lo que ya estaba, todos tenían el mismo comportamiento que papá, esto es tan repugnante, quiero matarlos a todos, todos son iguales a él.

 

Me fui a un lugar más concurrido y para que todos me notaran empecé a volar, al instante tuve la atención de muchas personas que no esperaron para sacar sus celulares y comenzaran a grabar, por lo que inicié mi discurso.

 

-Me presento, soy Vice, escúchenme y témanme, todo aquel que se atraviese en mi camino morirá, quiero aclarar que no quiero su dinero, ni poder, eso no me interesa, solo quiero limpiar el mundo de ignorantes que le temen a lo desconocido, no se confundan, soy humana al igual que ustedes, estarán a salvo si me respetan como es debido.

 

Y bueno así es como inició todo, aunque les parezca tonto, para mi es significativo y por favor no me culpen de esto, todo esto fue culpa de mi papá, él inició todo y cuando vayan al infierno cúlpenlo solo a él.

 

-Pero ahora dinos, ahora que todos te muestran respeto, ¿por qué sigues matando? -dijo uno de los hombres que tenía acorralado.

 

-Porque estaba aburrida y no quería caer en la cotidianidad.




 
 
 

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