top of page
Buscar

Juegos mecánicos

  • pedrocasusol
  • 30 sept 2024
  • 2 min de lectura

Escribe: Thalia Correa


Ale corrió a ponerse su vestido blanco con puntitos rojos, combinaba perfecto con sus zapatos negros. Ella tenía 7 años, era de piel morena y usaba siempre dos colitas para amarrar su largo cabello. Llegó el día que tanto había esperado. Le dijo a su hermanito pequeño la ropa que tenía que ponerse. Tenían 3 domingos esperando ese día. Ale tenía todo planificado. Conocerían más la ciudad, verían gente nueva, comerían algodón de azúcar, jugarían y sobre todo pasarían tiempo con su padre. 


-Vamos a desayunar rápido Ache, papá no tarda en llegar, no quiero hacerlo esperar, tenemos que aprovechar el día. 


-¿Papá viene por nosotros?


-¿No recuerdas? Es el día del niño, Ache, te lo recordé ayer, papá nos llevará a los juegos mecánicos.


-¡Es cierto! ¿Ya sabes a qué juegos te subirás?


-Ache, haces preguntas sin sentido, obvio que iré directo a los carritos chocones, tengo que ir practicando para cuando maneje de verdad. Es mi oportunidad. 


-Yo quiero montarme en el carrusel y el gusanito.


-Sisi, muy emocionante, pero apúrate dijo que vendría a las 12 y tú sigues comiendo.


-Ale, pero todavía son las 10.


-Sí, pero tengo que ayudarte con los zapatos y terminar de arreglarme.


A las 10:45 estaban sentados esperando, buscaban con la mirada el Station Wagon de su padre. Ache se aburrió y fue a buscar su carrito, Ale se quedó sentada mirando fijamente hacia la esquina en la que el carro aparecería. Era la 1 de la tarde y nada. Ale empezó a quedarse dormida.


-¡Ale, Ache! Vengan a almorzar.


-Mamá, ¿cómo vamos a comer, y si aparece papá?


-Pues los tiene que esperar. Ya ha tardado demasiado, vamos a llamarlo. Entren, por favor y abríguense.


-¿Puedes llamarlo primero para saber si está cerca?


-Lo haré.


Esa tarde comieron sin muchas ganas. Ale escuchó la discusión de sus padres y cuando su madre volvió al comedor les dijo que padre había tenido inconvenientes y que tardaría, pasaría a eso de las 5. Ache saltó de su asiento y se puso a jugar con sus Hot Wheels.


Ale miró a su madre y no pudo entender su expresión. Le dijo que iría a ver televisión, pero ella pareció no escucharla. Tenía sueño, pero no pensaba arrugar más su vestido. Desde las 4:30 Ale empezó a esperar otra vez a su padre, le decía a Ache que se quedara quieto porque la empezaba a poner nerviosa, pero nada lo detenía. 6 de la tarde y su padre nada que llegaba. Los ojos se le llenaron de lágrimas y arrugó su vestido con la presión que hizo mientras entendía que su padre ya no vendría. Quiso evitar que su hermanito la viera llorar, pero apenas lo vio empezó a llorar sin pausa.




 
 
 

Comentarios


Subscribe here to get my latest posts

Thanks for submitting!

© 2023 by The Book Lover. Proudly created with Wix.com

  • Facebook
  • Twitter
bottom of page